LUCERNA
Situada en la localidad de Panquehue, la vivienda se organiza a partir de un sistema estructural riguroso que define tanto el soporte como la entrada de luz. El proyecto emplea una serie de marcos repetitivos que configuran el volumen principal, estableciendo un ritmo constante que organiza la planta y las circulaciones.
Sobre esta estructura de marcos se apoyan las vigas-lucarna, elementos que integran la función portante con la captación lumínica. Estas piezas longitudinales atraviesan el espacio superior, permitiendo que la luz cenital penetre de manera indirecta y homogénea en los recintos. Esta luz filtrada construye una atmósfera interior de calma, protegiendo la habitabilidad de la radiación directa y permitiendo una claridad graduada que resalta la volumetría sin deslumbramientos.
La sección de la casa opera como una disputa ante la extensión del campo. Frente a la apertura geográfica de Panquehue, el interior se construye como un refugio de escala controlada, donde la altura y la profundidad de las vigas regulan el contacto con el exterior. La repetición del módulo estructural permite una lectura clara de la construcción; el plano de techo se desprende de los muros para transformar la cubierta en la fuente principal de luz, asegurando que el espacio interior se afirme mediante su propia lógica lumínica ante la vastedad del entorno rural.