para KENOZ
"Anatomía de un Origen" representa una innovadora convergencia entre la alta ebanistería y la ingeniería de diseño para KENOZ, transformando un empaque de lujo en un dispositivo ritual de conservación criogénica. El objeto presenta una dualidad material con un exterior de madera negra de acabado satinado y veta visible que resguarda un núcleo luminoso de cobre pulido, manteniendo la tapa asegurada mediante tres cierres de acero inoxidable cuya forma es el resultado de la deconstrucción orgánica del esturión del logotipo de la marca. Esta pieza funcional integra un receptáculo oculto de nitrógeno sólido que preserva el caviar en su rango óptimo de temperatura —entre -2°C y 2°C— mientras genera una neblina gélida al momento de la apertura, elevando la presentación de la lata y la cuchara de nácar a una experiencia sensorial y teatral de vanguardia.